Conectar tu correo —Gmail, Outlook o cualquier otro por IMAP/SMTP— no copia tu buzón a Linkia. Tus correos siguen en tu servidor de correo, que es donde están.
Cómo funciona
Cuando abres la Bandeja o la ficha de un contacto, Linkia le pide a tu correo, en ese momento, los mensajes que tocan, y te los enseña. No los guarda en su base de datos: si desconectas la cuenta, dejan de verse.
Lo único que guarda Linkia
- La fecha de la última sincronización de cada cuenta, para saber desde cuándo mirar.
- La fecha del último correo con cada contacto que ya está en tu CRM, para ordenar y avisarte de a quién llevas tiempo sin escribir. Solo la fecha, no el texto.
- Los correos que envías desde Linkia, con su seguimiento (si se abrieron o se pinchó un enlace), y tus borradores.
Los correos con gente que no está en tu CRM no se guardan ni crean fichas solos: solo se convierte en ficha quien tú decidas.
Qué ve tu equipo
Tu Bandeja es siempre tuya: nadie más la ve. En las fichas de los contactos, tú eliges qué ven tus compañeros de lo que hablas con cada uno (nada, solo que hubo contacto, o el asunto y el texto). Lo tienes explicado en [Qué ve tu equipo de tus correos](/ayuda/que-ve-tu-equipo-de-tus-correos).
Si quieres desconectar
En Ajustes → Cuentas conectadas desconectas la cuenta cuando quieras. También puedes quitarle el permiso a Linkia desde tu cuenta de Google (Seguridad → Aplicaciones de terceros) o de Microsoft.